Palabras de poetas o escritores, de sabios o estudiosos, de famosos o desconocidos, palabras de hace mil años, de ahora y de siempre - palabras eternamente válidas.



Palabras que leí o escuché y que en algún momento me sirvieron de consuelo, de explicación o justificación de algún suceso que me (pre)ocupaba o me entristecía, palabras de donde sacar fuerzas en la desesperación o, simplemente, palabras que me hicieron sonreir.

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Perdonar

Cuando no nos gusta lo que ha hecho o dicho algún amigo, nos enfadamos y pensamos que con razón. Si nos pide disculpas, podemos aceptarlas o considerar que el daño es tan grande que no merece el perdón. También es posible que este amigo no se disculpe porque crea que la razón está de su lado...
[...] Damos a la razón tanta importancia que, por ella, somos capaces de perder a un amigo. Sin embargo, la razón no es más que una percepción subjetiva de hechos.
[...] La razón es frágil Y, sin embargo, por ella perdemos personas a las que queremos. No obstante, la experiencia enseña que las personas acaban olvidando el motivo de su discusión, su razón, pero en cambio, sí de acuerdan de que perdieron a un amigo.
Para evitar estas situaciones, conviene tratar de ver los argumentos de la otra persona desde su punto de vista. Así entenderemos por qué dijo o hizo aquello que nos molestó y podremos perdonar, independientemente de que nos lo pidan o no. Incluso podemos seguir en desacuerdo con lo que hizo y perdonar igual.
Porque... ¿Qué es más importante para nosotros: mantener la razón por encima de nuestros sentimientos hacia esa persona o conservar su amistad?
(Marta Schröder, Revista Mente Sana)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Se dice, si nos ofrece una disculpa!