Palabras de poetas o escritores, de sabios o estudiosos, de famosos o desconocidos, palabras de hace mil años, de ahora y de siempre - palabras eternamente válidas.



Palabras que leí o escuché y que en algún momento me sirvieron de consuelo, de explicación o justificación de algún suceso que me (pre)ocupaba o me entristecía, palabras de donde sacar fuerzas en la desesperación o, simplemente, palabras que me hicieron sonreir.

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Engaños

Man kann alle Menschen einige Zeit
und einige Menschen alle Zeit,
aber nie alle Menschen alle Zeit
zum Narren halten!

Se puede engañar todo el mundo durante algún tiempo
y a algunas personas todo el tiempo,
pero nunca se podrá engañar
a todo el mundo todo el tiempo.

Cerrando círculos

Es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer más allá del tiempo necesario, perderás la alegría y el sentido de todo lo demás.

Cerrando círculos, cerrando puertas o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo.
Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó tu trabajo?
¿Se acabó la relación?
¿Ya no vives más en esa casa?
¿Debes irte de viaje?
¿La amistad se acabó?

Puedes pasar mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en regresar la cinta y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos destinados a ir cerrando capítulos. A pasar la hoja. A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que pasó, pasó. Y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, dar presentes, cambiar de casa. Romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos internos de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. No esperes a que te devuelvan, no esperes a que te reconozcan, no esperes a que ”alguna vez se den cuenta de quién soy yo”.

Suelta el resentimiento; al prender tu “televisor” personal para ver y volver a ver el asunto, lo único que consigues es dañarte mentalmente, envenenarte, amargarte.

La vida camina hacia adelante, nunca hacia atrás. Porque si andas por la vida dejando puertas abiertas, “por si acaso”, nunca podrás desprenderte ni vivir el hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no terminan, posibilidades de “regresar” (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron. Si puedes enfrentarlos ya y ahora… ¡Hazlo! Si no, déjalos ir, cierra capítulos. Di para ti mismo que no, que no volverá.

Pero no por orgullo ni por soberbia, sino porque tú ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio… Ya no eres el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierra la puerta, pasa la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo ni el entorno al que regreses será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprenderte de lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando viniste a este mundo, llegaste sin ese accesorio, por lo tanto, se ha vuelto una costumbre vivir pegado a él y, es un trabajo personal aprender a vivir sin ese accesorio humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, repito, nada ni nadie nos es indispensable. Se trata de costumbre, apego, necesidad. Pero… cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir hacia adelante con tranquilidad.

¡Esa es la vida!

(Paulo Coehlo)

No permito

No permito que otro dirija mi vida, porque mi vida es mía y porque asumo las consecuencias de mis decisiones al admitir mi propia responsabilidad.

No permito que otro invada mi espacio vital, porque reivindico el espacio que me ha otorgado la Naturaleza por ser natural.

No permito que otro contamine el aire que respiro, porque éste es alimento de mi cuerpo, es lo que me hace vital.

No permito que otro limite la calidad de mis sentimientos, porque éstos son fruto de mi alma y estoy dedicando esta vida a crear un alma fuerte y equilibrada, partiendo desde mi propia voluntad.

No permito que otro me hiera con sus ironías y con sus críticas, porque éstas volverán a él al ponerle el escudo de mi serenidad.

No permito que otro me esclavice con argumentos de un aparente amor, porque mi amor es libre y porque elijo con quien compartir mi intimidad.

No permito que otro inculque en mí pensamientos que yo no quiero, porque aunque mis oídos oigan, mi inteligencia filtra y mi ser interior elige, día a día, lo mejor para mi evolución, la verdad.

No permito que otro limite la profundidad de mis pensamientos, porque son míos y no tengo por qué ser igual a los demás, simplemente he nacido con el poder de la creatividad.

No permito que otro limite el vuelo de mi espíritu, porque simplemente he decidido ser universal.

No permito que otro robe mis ilusiones, porque éstas son alimento de mi espíritu, y éste ansía la libertad.

Porque soy libre, he decidido, simplemente amar.

Saber perdonar

Aprender a perdonar y a perdonarnos es abrir nuestro corazón a los mejores sentimientos. (Jorge Bucay)

El perdón es la fragancia que derrama la violeta en el talón que la aplastó. (Mark Twain)

Se perdona en la medida en que se ama. (FranÇois Rochefoucald)

Perdonar es el valor de los valientes. Solamente aquel que es bastante fuerte para perdonar una ofensa, sabe amar. (Mahatma Gandhi)

Perdona a quien da un paso en falso, piensa que tú también tienes un pie y puedes tropezar. (Friedrich Rückert)

El que es incapaz de perdonar es incapaz de amar. (Martin Luther King)

Es más fácil perdonar a un enemigo que a un amigo (William Blake)

Perdón es una palabra que no es nada, pero que lleva dentro semillas de milagros. (Alejandro Casona)

Es mucho mejor perdonar que vengarse. (Epícteto)

La amistad no puede ir muy lejos cuando ni unos ni otros están dispuestos a perdonarse los pequeños defectos. (Jean de la Bruyère)

Las tres cosas más difíciles de esta vida son : guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo. (Benjamin Franklin)